Guía para purificadoras · México
Cómo llevar el control de los garrafones prestados
En una purificadora el dinero no está solo en lo que se cobra: cada garrafón de 20 litros que dejas en una casa es inversión tuya. Si no sabes dónde está cada uno, los pierdes de a poco y sin darte cuenta.
Por qué se pierden los garrafones
Casi nunca es un robo. Es el cliente que se mudó, el que empezó a comprarle a otra purificadora y se quedó con dos garrafones tuyos, o el que pide uno lleno y no entrega el vacío "porque lo tiene arriba".
Uno por uno parece poco. Pero si repartes a 300 casas y cada mes se te quedan cinco garrafones, al año son sesenta que tienes que volver a comprar.
Qué anotar en cada entrega
Tres números: cuántos garrafones llenos dejaste, cuántos vacíos te devolvieron y, con eso, cuántos tuyos tiene el cliente en su casa. Si solo anotas lo que vendiste, nunca vas a saber el tercero.
Lo importante es el saldo por cliente, no el total. Saber que tienes 400 garrafones en la calle no te dice a quién pedírselos.
Cuántos tienes en la calle y cuántos en la planta
Cuenta una vez cuántos garrafones tienes en total. La suma de lo que tiene cada cliente es lo que está en la calle; la diferencia es lo que debería haber en la planta. Si no te cuadra, se te están perdiendo.
Cómo recuperar los que no regresan
Revisa cada semana quién lleva tiempo sin comprar y todavía tiene garrafones tuyos. Un mensaje amable por WhatsApp ("pasamos mañana por los garrafones") recupera la mayoría.
Para clientes nuevos, muchas purificadoras cobran un depósito por garrafón que se devuelve al regresarlo. Si lo haces, anótalo en la cuenta del cliente para que no se olvide.